Bill Richardson está cumpliendo su segundo término como Gobernador del estado de Nuevo México. Fue re-electo en 2006 con el apoyo del 69% de los electores, lo cual representó el mayor margen de victoria para un Gobernador en el estado. Recibió el apoyo de Demócratas, Republicanos e independientes y ganó tanto en condados urbanos como rurales. Los habitantes de Nuevo México abrumadoramente apoyaron los esfuerzos que realizó el Gobernador Richardson para mejorar la educación, reducir los impuestos, construir una economía con un nivel salarial elevado, ampliar el acceso a la atención médica, invertir en energía renovable y lograr que Nuevo México fuese más seguro.
El gobierno fiscalmente responsable de Bill Richardson ha permitido que Nuevo México aborde prioridades importantes al transferir dinero asignado a la educación, de la administración al salón de clases, al recortar los impuestos que pagan las familias de trabajadores, y al incrementar el salario mínimo, mientras que al mismo tiempo mantuvo un presupuesto balanceado y las reservas más altas en la historia del estado. Eliminó 230 millones de dólares en gastos debidos a ineficiencias burocráticas, invirtió en nuevas oportunidades para los niños de Nuevo México y reintegró más de mil millones de dólares en impuestos a familias de trabajadores.
Nuevo México continúa siendo un líder nacional en la generación de empleos y en el impulso económico - con más de 80,000 habitantes de Nuevo México más que ahora tienen un trabajo desde que el Gobernador Richardson entró en funciones y la tasa de desempleo más baja en la historia del estado.